TRADUCIR PARA LA INDUSTRIA FARMACÉUTICA

La industria farmacéutica es el sector que se dedica no solo a la preparación, fabricación y comercialización de medicamentos. También se dedican a investigación y desarrollo con el fin de introducir y aprobar tratamientos nuevos y mejorados para obtener beneficios en la salud siguiendo protocolos microbiológicos y de control de calidad muy rigurosos.

La traducción farmacéutica necesita un alto grado de especialización ya que muchas vidas dependen de ella. Se utiliza no solo  un lenguaje especializado y técnico por lo que es imprescindible contratar los servicios de un traductor profesional especializado en esta rama. Además, es una especialización que está en constante actualización por lo que se requiere de un desempeño muy avanzado y actualizado por parte del traductor a quien se encomienda esta tarea. Sumado a eso, la terminología y la fraseología son de alta complejidad ya que existen diversas subcategorías como es la química, la bioquímica, la microbiología, entre otras y no menos importante, cabe también hacer notar que se interrelaciona con otras disciplinas en donde se requiere de conocimiento de lenguaje jurídico, administrativo, técnico, informático, publicitario y de marketing  ya que los servicios y productos tienen estrecha relación en la economía y la administración pública.

Un medicamento para poder ser importado o exportado debe pasar por estrictos controles y hacerse los debidos registros a fin de poder colocarlo en el mercado de destino. Así es como se van interrelacionando las diferentes especialidades. Si a estas dificultades sumamos el impacto que tienen los textos médicos y farmacéuticos  sobre la salud y la vida de las personas, resulta evidente que solo profesionales de la traducción con suficiente experiencia podrán realizar este tipo de traducciones de manera segura y satisfactoria para el cliente y para el usuario final.

Muchas compañías farmacéuticas van creando fusiones a nivel global por lo que la documentación multilingüe es fundamental requiriendo traducciones en todos los ámbitos desde formulación, análisis cuantitativos y cualitativos, análisis microbiológicos, métodos de validación, poderes de representación, convenios regulatorios, revisiones entre otros tantos protocolos requeridos no solo para el proceso de fabricación y empaque de producto terminado sino también para dar cumplimiento a los requisitos legales pertinentes para poder comercializar dichos productos.

Entre los documentos más solicitados en la traducción farmacéutica podemos encontrar:

  • Traducción de análisis farmacéuticos
  • Traducción de envases y etiquetas
  • Traducción de artículos farmacéuticos
  • Traducción de registro de medicamentos
  • Traducción de características del producto (RCP)
  • Traducción de fichas técnicas y prospectos
  • Traducción de informes de laboratorio
  • Traducción de conferencias de la industria farmacéutica
  • Traducción de cuestionarios o ensayos clínicos
  • Traducción de especificaciones de productos
  • Traducción de manuales de productos químicos
  • Traducción de descripciones de embalajes
  • Traducción de fichas de seguridad químico-farmacéuticas
  • Traducción de estudios farmacológicos
  • Traducción de informes de farmacovigilancia
  • Traducción de Estudios de Bioequivalencia (BE)
  • Traducción de expedientes de registro de medicamentos
  • Traducción de patentes químicas y farmacéuticas
  • Traducción de productos farmacéuticos
  • Traducción de documentación de laboratorio
  • Traducción de certificados GMP (Buenas Prácticas de Manufactura)
  • Traducción de legislación y reglamentación farmacológica
  • Traducción de textos de marketing farmacéutico
  • Traducción de Poderes de Representación

¡Y la lista puede continuar! Realmente se requiere de muchísima documentación para un solo producto.

Los prospectos de los medicamentos, independientemente de su presentación farmacéutica,  contienen información diversa: dosis, instrucciones de conservación, efectos secundarios, advertencias, frecuencia de uso, fecha de caducidad, etc. Cuando estos medicamentos se venden en un mercado internacional, se hace necesario que la información de los mismos sea traducida adecuadamente, de manera muy precisa, mediante terminología exacta,  a la lengua de meta del país en el que se van a comercializar. La Unión Europea ya ha creado varias directivas como, por ejemplo, la directiva de productos sanitarios, la directiva de ensayos clínicos o la directiva de diagnóstico in vitro, mediante las cuales es obligatorio traducir la información de los medicamentos a la lengua del mercado en el que se van a vender.

En la traducción farmacéutica la precisión es una cuestión de vida o muerte;  el más mínimo error en un decimal en una etiqueta o una dosis puede tener consecuencias nefastas. Asegúrate que las traducciones sean realizadas por un traductor profesional calificado y experimentado.