TRADUCIR ES DE HUMANOS

Es indiscutible que la tecnología cada día mejora. Es muy frecuente que al hacer una búsqueda en internet podemos encontrar muchos traductores automáticos disponible en una variedad de idiomas. No importa cuán avanzados o exhaustivos sean, ninguna traducción automática puede captar la esencia del documento original como lo hacen los traductores humanos.

Muchos quizás piensan que el trabajo del traductor profesional o bien el de las compañías de traducción es tan fácil como introducir el texto en uno de estos traductores tan conocidos y solamente esperar el resultado que estos arrojen.  ¿Por curiosidad lo has intentado antes? ¿Has podido notar los resultados que se obtienen?

Las ventajas de la traducción automática generalmente se reducen a dos factores: es más rápida y más barata porque, claro, en muchos casos ¡la encuentras gratis!

Si hablamos de las desventajas de los traductores automáticos es que el estándar de traducción puede ser inexacto, incomprensible y el coste de los posibles errores considerados como peligrosos sean fatales, todo a consecuencia de una mala traducción.

¿A qué me refiero por errores “peligrosos”? Imagínate traducir mediante un traductor automático documentos como instrucciones para equipos médicos, manuales de aviación, dosificación de un medicamento, documentos legales y muchos otros tipos de contenido que requiere una precisión del 100%. En tales casos, los “errores” por mínimos que parezcan pueden costar vidas, enormes cantidades de dinero y daños irreparables.

Dado a la naturaleza siempre cambiante de la lengua, su conexión intrínseca con la cultura y la sociedad, y las consiguientes diferencias regionales una traducción precisa requiere traductores humanos que entiendan estos impedimentos y proporcionen traducciones auténticas.

En realidad, el debate sobre la traducción automática frente a la traducción humana es innecesario. Quizás sería mejor enfocar este tema desde otra perspectiva: ¿Cuándo utilizar estos dos tipos diferentes de servicios de traducción?

La traducción automática es una herramienta que puede ayudar a empresas y particulares de muchas maneras, nadie lo discute. Los problemas comienzan a surgir cuando las palabras o frases tienen múltiples significados, y cuando realmente depende del contexto saber lo que quiere decir. Además, eso va más allá. Elementos como el tono, los modismos y otros matices lingüísticos no serán producidos por la traducción automática ya que esta sólo producirá una traducción literal palabra por palabra.

Para traducir oraciones y frases simples, o cuando simplemente quieres entender la esencia general de un texto pequeño como un correo electrónico, un traductor automático puede resultar muy útil. Por el contrario, cuando se trata de traducir un documento completo cuyo significado debe entenderse por completo, es poco probable que la traducción automática esté a la altura de las expectativas y una vez vemos como es necesario contratar los servicios de que ofrecen las compañías de traducción o un traductor profesional independiente.

Los traductores humanos son los únicos capaces de dar forma y perfeccionar un texto, moldeándolo con un nivel garantizado de contexto al documento original empleando sus conocimientos, experiencia y multiples recursos. Es decir, sólo un traductor profesional puede derribar la barrera del idioma y entregar el mensaje correcto al público objetivo, haciendo que la comunicación y los negocios a través de las fronteras sean más fáciles y eficientes.