PROBLEMAS Y DESAFÍOS DE LA TRADUCCIÓN DE LAS LENGUAS INDÍGENAS

Tanto la traducción, y la interpretación, constituye el medio de comunicación entre diferentes culturas y sociedades. En términos generales, cuando se habla de culturas y sociedades, se piensa automáticamente en las culturas y lenguas predominantes en el mundo, sin considerar que hay lenguas que pertenecen minoridades y a culturas minoritarias.

La mayoría de las lenguas indígenas se encuentran en diversas etapas de peligro de extinción, mientras que muchas otras ya no se hablan. Esto significa que muchas visiones del mundo, valores y tradiciones también están desapareciendo. Cabe preguntarse ¿por qué es necesaria la traducción cuando los indígenas hablan cada vez más inglés u otros idiomas como el francés? Pero es el hecho mismo de haber llegado a esta situación lo que hace que la necesidad de traducción para poder mantener vivas las lenguas.

Una lengua está en peligro cuando sus hablantes dejan de utilizarla, cuando la usan
en un número cada vez más reducido de ámbitos de comunicación y cuando dejan
de transmitirla de una generación a la siguiente. Es decir, cuando no hay nuevos
hablantes, ni adultos ni niños (UNESCO, 2003, p.2).

 Cada lengua representa una visión diferente del mundo en el que vivimos sin importar la lengua que sea (Daniels-Fiss, 2008). También la lengua puede ser un marcador para representar de dónde venimos, quiénes somos y las ideas de la sociedad a la que pertenecemos. Por estas razones, una lengua es un marcador importante en la identidad de una persona (Woodbury, 1997). La lengua representa al pueblo, representa la ideología de una comunidad, así que todas las lenguas merecen respeto y tienen valor porque contribuyen a la riqueza cultural de su nación (Rippberger, 1992).

La traducción de textos a lenguas indígenas implica varias dificultades y significa un trabajo de “interpretación”, que tiene que ver con la comprensión del texto por parte del traductor para poder “reinventarlo” en su propia lengua, según Noboru Takeuchi.

Dado que, en el caso de las lenguas indígenas, las gramáticas y diccionarios son escasos, incompletos y a veces inexistentes, el registro de los datos implica  no solo una mera traducción sino además una interpretación. Ante esto, el traductor profesional se enfrenta a múltiples retos y niveles de traducción: la obtención de léxico específico o paradigmas gramaticales, la transcripción y representación escrita de expresiones orales, la traducción palabra por palabra y el glosario de categorías gramaticales, entre otros.

Otra de las grandes dificultades en la industria de la traducción en cuanto a lenguas indígenas se refiere es que muchas lenguas indígenas del mundo se desarrollaron como lenguas habladas y no tenían un sistema de escritura y si la tenían era muy limitada. Quizás esta es la base para el planteamiento de Takeuchi arriba mencionado pues en muchas ocasiones la traducción se hará a partir de historias orales y por tanto más que traducción se trata de interpretación.

Las lenguas indígenas, además, suponen una estructura lingüística muy propia y diferente al español u otros idiomas, por lo que una traducción literal seria desastrosa ya que los conceptos que fueron construidos por la influencia de las estructuras gramaticales no tienen sus equivalentes en las lenguas hacia las cuales han de ser traducidas. Como podemos apreciar, traducir a una lengua indígena o viceversa es un proceso muy complicado, no solo desde la perspectiva lingüística sino además por los elementos socio-culturales que una lengua implica.

Encontrar un traductor o intérprete de cualquiera de estas lenguas para las agencias de traducción o los clientes particulares es mucho más difícil que encontrar uno para las lenguas oficiales, lo cual es curioso ya que todas las lenguas indígenas se hablan dentro de países que tienen una lengua oficial, la cual, seguramente, los miembros de las comunidades indígenas deben aprender a fin de poder comunicarse, estudiar, trabajar, etc. Sin embargo algunas compañías de traducción como SMARTLATION cuentan con una base de datos de traductores especializados en estas lenguas.

Cada vez se hacen más esfuerzos por incorporar estas lenguas en los sistemas educativos, por motivar a los traductores que se dedican a estas lenguas, porque se documenten y archiven la diversidad de lenguas que están desapareciendo rápidamente a fin de poderlas preservar. Allí la importancia de la traducción.

“Cuanto menor es el número de hablantes, más difícil es obtener un recuento exacto”

– David Harrison-

Presidente del departamento de lingüística de Swarthmore College y cofundador de la ONG Living Tongues Institute for Endangered Languages (Instituto de lenguas vivas para lenguas amenazadas).